Amnesia sensorial motora y el dolor crónico

por el 14/05/13 at 3:29 pm

painblog

En nuestro primer artículo estuvimos hablando sobre la disociación del cuerpo y la mente que daba como resultado un proceso de enajenación del cuerpo. Llegamos a mencionar también cómo el dolor puede convertirse en una señal de “llamada de la atención” a nuestra conciencia a ponernos en contacto con ese cuerpo que alberga nuestro yo. Muchas personas me han preguntado ¿cuándo aparece el dolor?

En esta reflexión creo importante rescatar el trabajo de Thomas Hanna, (1928-1990) filósofo que llegó a ser un practicante de la técnica de Integración Funcional (desarrollada por Moshe Feldenkrais) y creo su concepto “Somatics” a través del cual intentaba integrar el cuerpo/mente a partir de la redefinición del cuerpo como experiencia vivida desde dentro.  Hanna articuló un método de trabajo que partía del  control muscular a través del uso del sistema motor voluntario.  Hasta el desarrollo de Somatics, el cuerpo era visto desde una tercera persona, quiere decir, como habíamos explicado antes, como algo externo. Hanna propugna por observar el cuerpo desde la primera persona, y es así cuando él define a esta percepción como el “soma humano”.

Uno de las premisas más importantes de Hanna fue el concepto de que nuestra atención esta tan externamente desviada  que solamente el dolor puede despertar a nuestra disfunción somática y que algunas veces las señales tempranas de dolor no pueden alcanzar el umbral de nuestra conciencia pasando así desapercibido. Esta idea constituyó lo que él denominó el “síndrome de amnesia sensorial motora”.

A medida que transcurre nuestra vida y se van acumulando las respuestas que da nuestro cuerpo a las diferentes situaciones de estrés y traumas emocionales, el sistema sensomotriz reacciona con reflejos musculares específicos. Estos reflejos se constituyen en desencadenantes de tensiones musculares crónicas, las cuales van a llevar a la pérdida del control voluntario consciente de áreas musculares significativas sobre todo en el centro de gravedad. Es así como la persona empieza a dejar de sentir la tensión, la vuelve “normal”, pero, en ese proceso se va perdiendo movilidad. Dice Hanna, “es como una pérdida de memoria de cómo se siente determinado grupo muscular y cómo controlarlo (…) originando rigidez, inflamación, y una disminución de la capacidad de movimiento”.

Aquí entra una de las preguntas más retorica que la gente que padece de dolor crónico se hace, ¿“a qué se debe este dolor de hombro?, de espalda?, de cuello?”, frases expresadas por tantas y tantas personas con dolores crónicos, dolores viejos, incluso de años, que fueron empeorando con el tiempo a tal nivel de restricción muscular que ya la persona no puede ponerse la camisa, o peinarse, o tirarse al suelo, etc. La mayoría de las personas quieren creer que esto se debe a “algo que hice”, “es que de seguro duermo mal”, “es la edad”, etc. Pero, en realidad, esta amnesia sensorial motora, este cuadro en donde el sistema motor, específicamente determinados músculos olvidaron completamente como retornar a la tasa cero de relajación, es algo que se crea y se recrea constantemente. En la mayor cantidad de las ocasiones, las personas no logran darse cuenta de lo que está pasando, justamente por su desconexión del cuerpo, hasta que encuentran una dificultad para realizar ciertas actividades o hasta que el cuerpo le grita con el dolor. En la amnesia sensorial motora los músculos involucrados pierden la memoria de como relajarse, y convierten el estado de tensión, o restricción en un estado “normal”, “habitual”. El problema es que es un estado que tiende a progresar y llega un momento en que el nivel de restricción de los rangos de movimiento en la articulación afectada produce el mensaje de dolor que no es más que un esfuerzo del cerebro y el sistema nervioso en general por recuperar la conciencia y tomar acción.

Lamentablemente, en estos momentos es cuando vamos al médico, nos hacen los estudios de imágenes, y podrían pasar dos cosas: o todavía no hemos desarrollado alteraciones en el tejido significativas o ya tenemos los estragos físicos consumados. Pero, a este nivel en la mayoría de los casos volvemos a caer en no observarnos en primera persona. El médico nos recomendará analgésicos, terapia física o cirugía según el estado de desarrollo de la condición. Y ya sea con una u otra, en la mayoría de los casos no se da un impacto a largo plazo en la amnesia sensorial motora. Podemos obtener con estas opciones alivios temporales, pero no cambios profundos.

4 Responses to “Amnesia sensorial motora y el dolor crónico”

  1. Luis Rosario

    May 14th, 2013

    Un Gran Articulo, con muy buena informacion .

  2. Altagracia Alonso R.

    May 19th, 2013

    La rapidez con que se vive hoy dia, hace que las personas tiendan a no prestar atencion a los avisos que nos da el cuerpo hasta que ya es un poco tarde.

  3. Raquel del rio

    May 20th, 2013

    Excelente articulo! No puedo evitar pensar que si se tratara de un articulo de algo “externo” como, por ejemplo, una dieta rapida, un tratamiento que nos haga vernos mas jovenes, consejos para tener el pelo precioso etc etc etc. este blog estaria repleto de comentarios y de preguntas. La realidad es que no nos importa conectar con nuestro cuerpo, lo que queremos es dominarlo y manipular su aspecto para sentirnos “bien”. Somos una generacion de enfermos y nos pondremos aun peor porque la verdad no solo no nos interesa, si no que nos molesta.

  4. ROSA MEDINA

    Jun 5th, 2013

    Como siempre, un articulo sin desperdicio. Me gustaria saber como se hace eso de saber “hacia afuera desde adentro”, pues la prevencion definitivamente que sale mejor que lo que expresas en el parrafo final.

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